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Mas Oyama:
Fundador del Karate Kyokushin


El Sosai (Gran Maestro) Masutatsu Oyama nació en Corea en 1923, llegando a ser el fundador del estilo del karate más famoso de Japón -y el más extendido por todo el mundo. Desde la temprana edad de 9 años, Mas Oyama aprendió kenpo en Manchuria y poco después entrenó durante varios años judo y boxeo. Todo esto le condujo a la práctica del karate de Okinawa, lo cual serviría finalmente como trampolín para la creación de su propio estilo, el Kyokushin, que significa "la máxima verdad". Cuando Mas Oyama cumplió los 20 años, ya había recibido su cuarto dan de karate de Okinawa y tras su continuo estudio y práctica del judo también llegó a alcanzar el cuarto dan en este arte marcial.

Mas Oyama pensó que mediante un entrenamiento rígido y estricto podría hacer que sus manos fuesen tan duras como un martillo. Así que comenzó a practicar cómo podria romper tablas (origen del actual "tameshiwari"), ladrillos y piedras con las manos. Quizás su mayor contribución al karate japonés fue la introducción y popularización del karate de lucha de contacto total (el "full-contact").

Cuando ganó el mayor torneo o campeonato de Japón patrocinado por el karate Shotokan de Okinawa, se le penalizó repetidas veces por pelear demasiado duro, resultando en frecuentes lesiones de sus oponentes. Quizás fue esta experiencia, más que otras, la que le indujo e influyó a crear el karate Kyokushin.

Después de todo, Mas Oyama creía que el karate es un arte de lucha... un arte marcial. Creía que si no se llegaba hasta lo máximo, practicando hasta poder "romper" el cuerpo del oponente (aplicación que sólo se llevaría a cabo en el caso de defenderse a vida o muerte), no se podría alcanzar el verdadero potencial espiritual del karate.
Mas Oyama, frustrado porque había personas que se oponían a que su fuerza y técnica crecieran y mejoraran constantemente, a la edad de 23 años se retiró a las montañas con la ambición de entrenar durante más horas que las que dormiría y allí permaneció tres años. Golpeaba los árboles que rodeaban su cabaña con las manos tan fuertemente que algunos se secaron. Levantaba el doble del peso de su cuerpo 500 veces al día, meditaba bajo las heladas cascadas de agua, al tiempo que luchaba contra el frío y el aislamiento. Cuando bajó de las montañas, se dice que golpeó con el puño un poste de teléfonos y dejó sus huellas marcadas en la madera para siempre.
A los 27 años, convencido de que en Japón no tenía contrincante, nadie que pudiera alcanzar su poder y su destreza, Mas Oyama comenzó sus famosas batallas con toros para probar su fuerza y dar a conocer al mundo el verdadero poder del karate. Una de las veces, filmado por una cámara, luchó contra un toro en una playa durante 45 minutos; ninguno de ellos se daba por vencido. Cuando el toro se cansó, Mas Oyama logró "cortarle" uno de los cuernos con el canto de la mano en forma de "shuto".

Mas Oyama abrió su primer dojo en Ikebukuro, Tokio, cuando tenía 30 años, al que llamó "Oyama Dojo." Aquí fue donde combinó todo lo que había aprendido de diversos estilos a lo largo de los años, lo combinó con lo conseguido por sí mismo durante los miles de horas de entrenamiento y de lucha de contacto total, para finalmente crear un nuevo estilo de karate al que llamó Kyokushin. En 1964, se inauguró un nuevo dojo in Ikebukuro, que sería la sede mundial de la International Karate Organization, Kyokushinkaikan, que superaba los 12 millones de practicantes en 133 países cuando falleció.

Mas Oyama murió de cancer del pulmón en abril de 1994, dejándonos como herencia el karate más fuerte del mundo.

Nacimiento del Kyokushin-kan

En la década siguiente al fallecimiento de Mas Oyama, los 12 millones de practicantes de la International Karate Organization que había creado, se dividieron varias veces en diversas organizaciones más pequeñas.

En 2002, Hatsuo Royama, uno de los estudiantes de la era del Oyama Dojo del Maestro Oyama, junto con muchos amigos y seguidores, se separó del entonces mayor grupo de seguidores del Gran Maestro, el KyokushinKAIKAN, y creó una organización denominada Kyokushin-kan. Hatsuo Royama había luchado casi una década apoyando al joven líder del Kyokushinkaikan - 15 años más joven que él - pero finalmente comprendió que la organización no seguía el camino que hubiera aprobado su maestro, Mas Oyama. El Gran Maestro repetía una y otra vez que el núcleo del karate Kyokushin era el ESPIRITU DEL BUDO, que abarca el comportamiento adecuado, la cortesía, el espíritu del saludo entre los karatekas y la buena voluntad hacia el prójimo y, por supuesto, la destreza en la lucha. Hatsuo Royama se dio cuenta de que el sucesor inicial de Mas Oyama había reemplazado este elemento tan sumamente importante de la organización por el amor al dinero y que el "espíritu del budo" había sido sustituido por el "espíritu de los negocios". Las relaciones humanas, la amistad, el concepto senpai-kohai, que para Mas Oyama eran tan importantes, habían quedado ocultos bajo la sombra del dinero y el deseo de poder.

Además, Royama llegó a la conclusión de que bajo los nuevos líderes cada vez era peor la destreza y el valor en los combates del Kyokushin. Mientras vivió Mas Oyama el público japonés no dudaba en absoluto de que el Kyokushin era el mejor karate y el más fuerte del mundo. Royama y otros sabían que la razón por la cual permanecía en la cúspide era el énfasis que Mas Oyama ponía en la aplicación en el mundo real de las técnicas del karate. Mas Oyama creó un estilo de competición "full-contact" para popularizar el karate, pero comprendiendo en todo momento la diferencia con la verdadera esencia del karate como arte marcial.

Los torneos del Kyokushin son excelentes para desarrollar el espíritu que posee el karateka de ganar ante todo la pelea, pero distinto del combate a vida o muerte. Por ejemplo, en competición no están permitidos los puñetazos a la cara. La razón por la que los luchadores del Kyokushin llegaron a ser los más fuertes bajo la dirección de Mas Oyama es que entrenaban para una aplicación en la vida real,pero luego luchaban en los campeonatos, menos peligrosos debido a la reglas establecidas. Sin embargo, para 2002, el Shihan Royama y otros comprendieron que los líderes de la organización de Mas Oyama habían abandonado el énfasis que el Gran Maestro había puesto en la aplicación al mundo real y que, bajando los estándares concedían mayor importancia a los torneos. Para ellos, eso era lo único que generaba dinero y fama.

Muy pronto, Hatsuo Royama y otros instructores del karate Kyokushin - tales como el Shihan Tsuyoshi Hiroshige, que posee el récord de entrenar más campeones mundiales y de Japón que ningún otro instructor - se dieron cuenta de que así el Kyokushin iba de mal en peor. El Kyokushin había dejado de ser el mejor karate y el más fuerte del mundo.

El Shihan Royama, el Shihan Hiroshige y otros muchos seguidores, rompieron con el KyokushinKAIKAN, y fundaron el rival Kyokushin-kan con la intención de que el karate Kyokushin alcanzase de nuevo los niveles de estima que había gozado durante la vida de Mas Oyama, renovando el énfasis en los principios espirituales del Kyokushin y rechazando el amor al dinero que pudieran generar los combates.

Uno de los primeros pasos seguidos por Hatsuo Royama al formar el Kyokushin-kan fue el reestablecimieno de la Fundacion Kyokushin Shogakukai de Mas Oyama tal como indicaba el testamento del Gran Maestro, que había establecido en Japón esta fundación sin ánimo de lucro hacía muchos años con la misión de fortalecer el cuerpo y la mente de los jóvenes japoneses y alimentar ideas que condujeran a la paz mundial. El objetivo de establecer esta organización reconocida por el gobierno era garantizar que el dinero y la avaricia por el dinero no interfirieran en el camino del Kyokushin. El testamento de Mas Oyama indicaba claramente que sus seguidores debían reestablecer la fundación que él había creado, y también el fallo de los jóvenes líderes del KyokushinKAIKAN de conseguirlo fueron las razones por las que Royama y otros se alejaran de ellos para seguir el camino indicado por su profesor, Mas Oyama. Hay que añadir que la mayoría de los miembros de la junta (compuesta por consejeros de confianza de Mas Oyama cuando vivía) de la Kyokushin Shogakukai Foundation han asumido sus posiciones y apoyan al Kyokushin-kan de Royama. Hace poco más de 3 años que se ha fundado el Kyokushin-kan y ya hay más de 6000 karatekas japoneses en sus 50 sucursales con múltiples dojos cada una de ellas. Además, se han formado numerosas sucursales en todo el mundo (véase la lista de países miembros). Constantemente se recibe correo postal y electrónico solicitando ser miembros. Y en estos 3 años, el Kyokushin-kan ha patrocinado anualmente campeonatos nacionales, en abril o mayo para niños y jóvenes y para adultos por categorías de pesos, y en noviembre para adultos todas las categorías, colindando con Tokio, en Saitama. El Primer Campeonato Mundial Open del Kyokushin-kan se celebró con éxito arrollador en Moscú en Septiembre de 2005.

ULTIMAS NOTICIAS

SENTENCIA TRASCENDENTAL CONTRA MATSUI DEVUELVE A LA FUNDACIÓN KYOKUSHIN SHOGAKUKAI DE MAS OYAMA LA MARCA DE COLOR ROJO KANKU Y ABRE EL CAMINO PARA LA READQUISICIÓN FINAL DE LAS MARCAS "KYOKUSHINKAI"

Japón acaba de ver los resultados de una larga batalla en las salas de sus juzgados entre la fundación no lucrativa Kyokushin Shogakukai de Mas Oyama y el Sr. Shokei Matsui sobre el derecho a las marcas registradas del Kyokushin. Son menos de 20, incluyendo las múltiples variaciones de los logotipos que asociamos con el Kyokushin, tales como la marca de color rojo kanku, la caligrafía "Kyokushinkai" que aparece en todos los uniformes del Kyokushin, y el nombre Kyokushinkaikan. La titularidad de las marcas "Kyokushin" ha sido disputada desde el fallecimiento de Mas Oyama en 1994 cuando el Sr. Matsui comenzó a perder el control sobre la organización compuesta por 12 millones de miembros, que se desmembró en los diversos grupos actuales. Antes de fallecer Mas Oyama, el "Kyokushin" gozaba del mayor prestigio en todo el karate japonés. A pesar de estar descontentos, muchos de los seguidores del Sr. Matsui se quedaron con él porque su grupo ostentaba el nombre original de la organización.

A mediados de los ochenta, Mas Oyama creó la Kyokushin Shogakukai, una fundación sin ánimo de lucro reconocida por el gobierno japonés y dirigida por 15 asociados de confianza, para que perdurara tras su muerte y no fuese administrada por desaprensivos en busca de beneficios lucrativos propios. Mas Oyama registró los logotipos del Kyokushin en la oficina de marcas y patentes de Japón en nombre de dicha Fundación, a la cual confió la salvaguarda del nombre "Kyokushin".

Desgraciadamente, en los últimos años de su vida, agotado por las preparaciones para el quinto campeonato mundial de 1991, y al no poder preocuparse de ello, se dejó caducar el estado legal de la Fundación. Para que la Fundación gozase de su estatus no lucrativo, se deberían haber cumplido una serie de requisitos mínimos que llevaban mucho tiempo y esfuerzo, tales como la celebración de reuniones semestrales de la junta directiva y la redacción de informes semestrales que exigía el Ministerio de Educación. Pero lo más importante era que el Ministerio requería que la Fundación viviese de los intereses bancarios obtenidos por la mínima suma exigida de cien millones de yenes (casi un millón de dólares USA). Y sin esta elevadísima cantidad en el banco, la Fundación perdió su estado legal. Aunque no dejó de existir, suspendió su actividad hasta que obtuviese los ahorros necesarios. Mientras tanto, la Fundación no renovó las marcas (lo cual debe hacerse cada diez años). El Sr. Matsui aprovechó la ocasión para registrarlas a su favor tras fallecer Mas Oyama.

Pero lo más indignante fue que, tal y como fue probado y aceptado por el Tribunal, el Sr. Matsui falsificó los documentos no una sino dos veces para poder transferir la titularidad de las marcas a su nombre. Primero, le fueron denegadas por haber pertenecido a la Fundación. Pero, la segunda vez presentó una carta falsificada, firmada por el Sr. Umeda, miembro destacado de la Fundación, en que otorgaba su permiso en nombre de la junta directiva. Así, la oficina de marcas concedió el registro de la marca en nombre del Sr. Matsui.

También, como consecuencia de ello, la Fundación comenzó a sospechar de la carta que el Sr. Matsui había utilizado para transferir una serie de marcas a su nombre al fallecer Mas Oyama. El Sr. Matsui había registrado las marcas a su nombre basándose en dicha carta escrita a máquina en el nombre del Sr. Shiotsugu, presidente del directorio en ese momento. Esto resulta inverosímil porque este señor no podía aprobar que el Sr. Matsui recibiera las marcas como individual, ya que el testamento de Mas Oyama no lo permitía expresamente. El Sr. Shiotsugu, con plenas facultades mentales, pero físicamente discapacitado, siempre consultaba con el Sr. Umeda cualquier tema relacionado con el Kyokushin. Pero el Sr. Umeda no conoció el hecho de que el Sr. Matsui había obtenido el permiso del Sr. Shiotsugu hasta que leyó las declaraciones que hizo el Sr. Matsui durante el juicio.

Este último afirmó haber visitado al Sr. Shiotsugu en su lejana casa con el fin de obtener dicha autorización. Pero cuando falleció Mas Oyama, se supo que el "hanko" (el sello tradicional que se usa en Japón para la firma de documentos) del Sr. Shiotsugu se encontraba en la caja fuerte de la oficina de Ikebukuro de Mas Oyama (ocupada después por el Sr. Matsui) y que el Sr. Matsui jamás había visitado la casa del Sr. Shiotsugu, ya que éste tenía que ser asistido constantemente por su esposa o por su enfermera. Ambas señoras testificaron que el Sr. Matsui nunca estuvo allí. Así el juez dictaminó que el Sr. Matsui había falsificado el documento con el único fin de obtener las marcas del Kyokushin.

Lamentablemente, no pudieron iniciarse las pertinentes acciones legales relativas a las marcas hasta que el presidente Hatsuo Royama y el vicepresidente Tsuyoshi Hiroshige del Kyokushin-kan, tras largos procesos de negociación, pudieron reconstituir la junta de la Fundación. Al haber transcurrido más de diez años desde la ilegalidad cometida por el Sr. Matsui, tiempo límite para un juicio por lo criminal, a éste no se le pudo enjuiciar por fraude. Así, este juicio tan solo fue por lo civil en el que se buscaba la reclamación de la titularidad de las marcas.

Recordemos que ambos dirigentes del Kyokushin-kan deseaban establecer de nuevo la Fundación para satisfacer las últimas voluntades de Mas Oyama. Esta misión debería haberla realizado el Sr. Matsui según el testamento. Antes de su muerte, Mas Oyama buscó desesperadamente el reconocimiento de la Kyokushin Shogakukai: envió al entonces jefe de sucursal, Tsuyoshi Hiroshige, en varias ocasiones al Ministerio de Educación para poder conseguir que la Fundación reestableciese su estatus para así vigilar el legado del Kyokushin. Quizás si el Sr. Matsui hubiese dirigido el Kyokushinkaikan de una manera en que hubiera sido respetada por la mayoría de los seguidores de Mas Oyama, el Sr. Royama y el Sr. Hiroshige no se hubieran visto obligados a intervenir para satisfacer este requisito. Sin embargo, como la organización de Mas Oyama se estaba desintegrando bajo el liderazgo del Sr. Matsui y, como resultado, se estaba dañando la reputación del Kyokushin, los fundadores del Kyokushin-kan no tuvieron más remedio que separarse de él, para así activar el mecanismo de seguridad que precisamente Mas Oyama había previsto como protección para este peligro.

El Sr. Matsui ya no salvaguardaba al Kyokushin. No le interesaba restablecer la Kyokushin Shogakukai. Por eso, no hubo otra opción para el Sr. Royama y el Sr. Hiroshige. Al Kyokushin-kan le complace en extremo la decisión del juzgado a favor de la Kyokushin Shogakukai. Aunque la victoria no ha sido completa, se percibe claramente que los eventos conducirán al resultado esperado en pro del Kyokushin-kan y del legado de Mas Oyama.

El Tribunal retornó la propiedad del kanku, el símbolo de color rojo, a la Kyokushin Shogakukai, estando a punto de despojar al Sr. Matsui de la caligrafía "Kyokushinkai" y del nombre Kyokushinkaikan. Para entender el alcance que esta decisión puede tener en el futuro, hay que comprender el razonamiento de los jueces. Aunque a veces nos gustaría que las decisiones se basasen en la rectitud moral, la verdad es que tienen el deber de interpretar la letra de la ley. La decisión, que abarca 50 páginas en japonés, dejaba claro que todo estaba en contra del Sr. Matsui, ya que determinaba de forma clara que había obtenido las marcas registradas del Kyokushin de forma fraudulenta.

Las marcas registradas que se devolvieron a la Kyokushin Shogakukai fueron las que todavía estaban en posesión de la fundación durmiente cuando el Sr. Matsui se las apropió personalmente. Recordemos que en Japón son válidas durante diez años y deben renovarse para que sigan en vigor. Aunque el registro de varias marcas del Kyokushin, incluyendo la del kanku no había expirado, la caligrafía "Kyokushinkai" y el nombre Kyokushinkaikan sí lo habían hecho y no habían sido renovadas porque la Kyokushin Shogakukai se encontraba inactiva. Así, el Tribunal determinó que mientras la acción fraudulenta del Sr. Matsui (con la falsificación de Shiotsugu) había sido ofensiva a la Fundación en términos de la marca del kanku y de otras que seguían en vigor, la acción fraudulenta (con la falsificación de Umeda) en términos de las marcas que habían expirado era sólo ofensiva en cierto sentido a la oficina de marcas. Como las acciones emprendidas por la Kyokushin Shogakukai contra el Sr. Matsui eran civiles y se buscaba reparar el daño que éste había causado directamente a la Fundación, lo mejor que podían hacer los Tribunales era el devolver de nuevo a la Fundación las marcas que fraudulentamente había conseguido el Sr. Matsui.

El verdadero impacto de la decisión de los jueces no es quién posee las marcas. Por primera vez, el público japonés, y lo que es más importante, los seguidores de Mas Oyama han visto cuál era el poder fraudulento del Sr. Matsui al dirigir el Kyokushinkaikan y cuál era la intención de Mas Oyama. Las marcas que todavía están en posesión del Sr. Matsui no lo serán de forma permanente. Aunque pudiese ganar el próximo juicio contra la Kyokushin Shogakukai sobre lo que pertenece a ésta, el Sr. Matsui perderá el derecho a las marcas cuando caduque su registro. Aunque la sentencia no retornó las restantes marcas a la Fundación, sí determinó que el Sr. Matsui no puede reclamarlas legalmente. Y al retornar el kanku y otras marcas, reconoció que la Fundación sí posee un derecho legitimo sobre ellas. Recordemos que si no hubiese sido por el límite de diez años impuesto por el estatuto japonés, la conclusión del juzgado de que el Sr. Matsui había falsificado los documentos hubiera dado con él en la cárcel. Sin embargo, se perdió esta oportunidad, y como el Sr. Matsui mantiene suficiente influencia en Japón, probablemente sobrevivirá y continuará beneficiándose como presidente de su propia organización.

Aunque Mas Oyama había puesto sus esperanzas en el Sr. Matsui, que contaba entonces con 33 años de edad, y al que nombró presidente de la IKO, también estaba claro en su testamento que nunca quiso que el Kyokushin se convirtiese en el feudo de una sola persona. Por el contrario, Mas Oyama creó la junta directiva independiente de la Kyokushin Shogakukai para vigilar al líder que pudiera ser vencido por la corrupción del poder o del dinero, con el fin de que el Kyokushin nunca pudiera quedar manchado. Por supuesto, los miembros de la junta directiva que no sean karatekas no sabrán de karate más que un presidente que lo sea, pero sí que puede confiarse en ellos como observadores independientes que vigilen cualquier signo de corrupción y que pueden juzgar si cualquier presidente actúa tal como Mas Oyama quería cuando creó su Fundación.

Es importante subrayar que la Kyokushin Shogakukai NO es lo mismo que el Kyokushin-kan. La Shogakukai se compone de una junta directiva de 15 miembros- incluyendo varios directivos originales que el mismo Mas Oyama nombró- encargados de cerciorase de que los que utilizan las marcas del Kyokushin están propagando los ideales que Mas Oyama aprobaría. Es cierto que el presidente del Kyokushin-kan Hatsuo Royama y el vicepresidente Tsuyoshi Hiroshige trabajaron para que los miembros de la Shogakukai se reuniesen de nuevo y buscasen que el gobierno japonés la reconociese, y también es verdad que la junta directiva está apoyando al Kyokushin-kan como el grupo más representativo que Mas Oyama hubiese deseado. Aunque también es cierto que la Shogakukai es una organización independiente que un día pudiera quitar al Kyokushin-kan su derecho a usar las marcas del Kyokushin, lo mismo que ahora está tratando de que el Sr. Matsui las devuelva.

Así que, ¿cómo puede influir esta decisión- y, como predecimos, el que la Fundación reclame todas las marcas del Kyokushin- en el mundo del Kyokushin?

Durante la pasada década, el Sr. Matsui ha tratado una y otra vez de evitar que los cincuenta jefes de sucursal originales (nombrados por el mismo Mas Oyama) usasen las marcas del Kyokushin basándose en que él las tenía registradas. La Kyokushin Shogakukai, sin embargo, NO intentará evitar que las usen, porque la Kyokushin Shogakukai cree que debe respetarse el nombramiento de Mas Oyama de estas personas y el permiso que les concedió para usar las marcas en sus zonas geográficas designadas. Se espera que esta oferta de "una rama de olivo" de paz haga que algunos, o muchos, de los jefes de sucursal que le sobrevivieron vuelvan finalmente a la Shogakukai y se reincorporen a una sola organización tal como lo desearía Mas Oyama.

Queda claro, sin embargo, por el testamento de Mas Oyama, que él quería una sola organización que ostentara el nombre de Kyokushin en el futuro. En consecuencia, la Kyokushin Shogakukai es probable que impida que cualquiera de estos 50 jefes de sucursal japoneses que no se unan a la organización unificada que apoye la Shogakukai, a) usen el nombre o las marcas de Kyokushin fuera de su territorio asignado en Japón para promocionar cualquier tipo de organización nacional o internacional, o b) pase el nombre a sus alumnos o a sus descendientes para su uso. Adicionalmente, la Shogakukai prohibirá con firmeza la utilización del nombre Kyokushin, o cualquier variación del mismo, a cualquier persona que no pertenezca a la organización que apoya o de los 50 jefes de sucursal de Mas Oyama sobrevivientes. Kyokushin-kan y Shin-Kyokushin, son ejemplos de las variaciones del nombre Kyokushin que no serán permitidas por la Shogakukai una vez que recupere todos los derechos a las marcas registradas del Kyokushin. Kyokushin-kan entregará gustosamente a la Shogakukai todos los derechos de su propia marca legalmente registrada una vez que esto ocurra, para que la Shogakukai pueda restringir su uso como crea conveniente.

En el Kyokushin-kan estamos convencidos que el uso de un nombre específico para nuestra organización es mucho menos importante que los ideales que estamos fomentando, o que la intrínseca visión que tienen nuestros líderes para el futuro. La razón por la que el Kyokushin permaneció como el karate más fuerte del mundo durante la vida de Mas Oyama fue que éste poseía la visión para permitir que el Kyokushin se desarrollase generación tras generación con el fin de satisfacer las demandas de cada nueva era. Por eso, si nos falta visión para permitir que este proceso continúe, si nos esforzamos en detener la evolución del Kyokushin en el momento exacto en que muere Mas Oyama, o si nos unimos a organizaciones sin líderes calificados, el Kyokushin perderá el lugar destacado que logró Mas Oyama trabajando a lo largo de su vida. En el Kyokushin-kan creemos que el Kancho Royama y el vicekancho Hiroshige poseen la visión necesaria para que el Kyokushin empiece este siglo veintiuno con éxito y para continuar así de una forma en la que Mas Oyama se sentiría orgulloso. Ésta es la razón por la que insistimos en seguirlos no importa el nombre que haya que usar. Aunque estamos seguros de que a Mas Oyama le agradaría que el nombre que él puso continúe representando el karate más fuerte del mundo en el siglo actual, también sabemos que le gustaría que siguiésemos adelante con una visión correcta del futuro del Kyokushin, aunque fuese con un nombre diferente si por cualquier formalidad no pudiéramos utilizarlo.

Felizmente, no parece ser que tengamos que hacer ningún sacrificio en el Kyokushin-kan. Uno de los ideales claves del karate como budo que nos enseñó Mas Oyama fue lealtad, y sabemos sin la menor duda que él quería que continuásemos propagando sus ideales del "budo karate" y que lo llamáramos Kyokushin. Además, sabemos que él quería un solo Kyokushin. Por consiguiente, nos complace sumamente el observar cómo se están desarrollando los eventos actuales en Japón. Todavía se necesitará algo más de tiempo y algo de trabajo duro, pero todo indica que volverán a la Kyokushin Shogakukai todas las marcas registradas del Kyokushin, lo mismo que retornó la del kanku, y que seremos capaces de cumplir con la mayor lealtad hacia Mas Oyama, tanto continuando en el futuro con sus ideales de lo que debe ser el "budo karate" como, al mismo tiempo, garantizando que se llamará "Kyokushin", el nombre que decidió dar Mas Oyama al karate más fuerte del mundo.

Ensayo escrito en el inglés original por Nathan Ligo, con la ayuda de Takaaki Enami, y revisado por Annie Gottlieb (esposa de Jacques Sandulescu). La decisión del juzgado que abarca 50 páginas está disponible en línea en japonés en este enlace: clic aquí (y después un clic en el pequeño icono marcado "PDF"). (Traducido al español y resumido por José A. Millán)

 

Hatsuo Royama
Kancho (Presidente), Kyokushin-kan


Hatsuo Royama nació en Saitama, justamente al norte de Tokio, en 1948. Inspirado por la gran popularidad en Japón de famosos luchadores llegó a Ikebukuro a la edad de 15 años e ingresó en el ya legendario "Oyama Dojo" de Mas Oyama donde estaba comenzando a nacer el karate Kyokushin. Royama es uno de los poquísimos estudiantes de Mas Oyama estrechamente asociados desde el mismísimo principio de la organización hasta que falleció en 1994 el Gran Maestro. Fueron 31 años bajo sus enseñanzas. Nadie de ninguna otra organización ha estado entrenando tanto tiempo con Mas Oyama.

Royama alcanzó la fama por primera vez, cuando a los 25 años fue coronado campeón en el Quinto Campeonato Kyokushin de Japón, y años después cuando logró vencer al gigante norteamericano Charles Martin, que medía 30 cm más que él en el Primer Campeonato Mundial Open de 1975. Este joven prodigio de Mas Oyama logró un final histórico en este Primer Campeonato Mundial cuando la decisión dividida de los jueces alcanzó el acuerdo de entregar el primer lugar a Katsuaki Sato, quedando Royama subcampeón. Al dia siguiente del torneo, cuando varios luchadores tuvieron que visitar el hospital para tratarse de sus lesiones, el joven Royama estaba entrenando como de costumbre.

Cualquiera que conoce el karate Kyokushin hoy, le es difícil separar su estilo con su imparable y poderosa patada baja a la espinilla. Pero no todos conocen que fue Royama quien hizo famosa esta técnica. En el campeonato mundial, los japoneses oían gritar a los extranjeros "Low kick! Low kick!," y como la pronunciación de la "R" es similar a la "L" para el oído japonés no entrenado en lenguas, la mayoría de ellos creían escuchar "Ro kick! Ro kick!", por lo que pensaron que los extranjeros llamaban a esta técnica con el nombre abreviado de Royama. Después de todo, fue Royama quien usó este golpe, que puede partir palos de golf o grandes bloques de hielo, para abatir a Charles Martin en el Primer Campeonato Mundial.

 




Tsuyoshi Hiroshige
Vicepresidente, Kyokushin-kan

The Vicepresidente (Fuku-Kancho) del Kyokushin-kan, Hiroshige Tsuyoshi, nació en Japón el 1 de noviembre de 1947. Cuando estudiaba bachillerato, era muy buen jugador de balonmano. A los 19 años, comenzó a trabajar en Honda, pasando después por otras tres empresas, hasta que a los 25 años decidió que su vida estaría dedicada al budo karate, y se inscribió como "uchi deshi" (discípulo interno) de Mas Oyama.

Hiroshige empezó en el dojo de la sede central del Kyokushinkaikan en Junio de 1972. Tres años después entró en el Waka Jishi Ryo (Dormitorio de los cachorros de león), donde ocupó el puesto de Jefe de Dormitorio, responsable de las actividades del resto de los discípulos internos. A los 28 años, comenzó a pelear en torneos, debutando en el Octavo Campeonato de Japón. Tras esta primera competición, suplementó su entreanimiento con las tècnicas de Ikken, y al año siguiente se clasificó en séptimo lugar en el Noveno Campeonato de Japón. Hiroshige siguió con tesón su entrenamiento y así ocupó el cuarto lugar en el Décimo Campeonato y un quinto puesto en el Undécimo Campeonato. En 1979, representó a Japón como uno de los miembros del equipo en el Segundo Campeonato Mundial Abierto.

En Junio de 1978, Hiroshige fundó la Sucursal Jonan del Kyokushinkaikan de Mas Oyama en Tokio, y fue aquí donde, debido a su estilo original, el énfasis en el entrenamiento duro y la atención especial a las características particulares de cada luchador, creó tres campeones mundiales consecutivos: Kenji Midori en 1991, Kenji Yamaki en 1995 and Norichika Tsukamoto en 1999. Como el campeonato mundial se celebraba cada cuatro años, esto significa que los estudiantes de Hiroshige acapararon el primer puesto mundial durante doce años. Además, Hiroshige también tuvo dos campeones de Japón: Hajime Kazumi y Masayoshi Takaku.

Hiroshige fue el entrenador del equipo japonés presentado en la Copa Mundial Kyokushinkaikan en la competición de París de 1998, y también del que participó en el Séptimo Cameponato Mundial Abierto en 1999.

En Diciembre de 2002, Hiroshige dejó el Kyokushinkaikan, y fundó el Kyokushin-kan junto con Royama con la sana intención de revivir el karate Kyokushin para que alcance el estatus de que gozaba en vida de Mas Oyama.


Jacques Sandulescu
Presidente, Comité del Kyokushin-kan International


Jacques Sandulescu "el Grande" había sido amigo íntimo de Mas Oyama y su "hermano extranjero" desde principios de los años sesenta, cuando se encontraron por primera vez en uno de sus viajes a los EEUU. Fue un encuentro hecho famoso en los manga de "Karate Baka Ichidai" ... y a veces la gente le pregunta: "¿Luchaste contra él?" (Así es como los hombres fuertes se hacen buenos amigos). La respuesta es un misterio, pero lo que sí podemos decir es que Jacques - entonces propietario de una cafeteria y de un bar de jazz, hoy autor y actor - entrenó con el Sosai seis horas diarias hasta que consiguió el segundo dan...y el Sosai le regaló uno de sus cinturones. Más tarde, el Sosai le otorgó el sexto dan, en consonancia con su estado de consejero, pero Jacques nunca lo ha usado porque sigue entrenando con su "viejo" cinturón.

Jacques ayudó al Sosai a llevar a cabo esas demonstraciones espectaculares que presentaron al público norteamericano la fuerza y el poder del karate. Estas fotos demuestran lo íntimos que fueron durante toda la vida. Jacques entrena y sigue ofreciendo sus consejos al Kyokushin-kan , al mismo tiempo que goza de la amistad de muchos karatekas del kyokushin en todo el mundo.

Quizás la razón por la que Jacques comprendía al Sosai tan bien es que su vida había sido muy dura, y la resistencia física y el deseo de alcanzar lo imposible le habían hecho triunfar. Jacques cayó prisionero del Ejército Rojo en su nativa Rumanía en 1945, cuando tenía 16 años. Después de realizar trabajos forzados en las minas de carbón de Donbas (ahora en Ucrania), cayó herido al desplomarse una mina y se escapó para evitar que le amputaran ambas piernas. Pueden leer su autobiografía en inglés, DONBAS, en http://donbas.com. Añade un epílogo especial sobre su amistad con el Sosai Oyama, incluyendo más fotos.


José Antonio Millán Fuertes, Vicepresidente
Comité del Kyokushin-kan International

Cuando José Millán comenzó la práctica del karate Kyokushin bajo la enseñanza del Sosai Mas Oyama en April de 1963 en el "Oyama Dojo" , como contemporáneo del Presidente del Kyokushin-kan, Hatsuo Royama, ya había entrenado otras artes marciales, concretamente judo en su nativa España, alcanzando éxitos en los equipos universitarios (ahora ostenta el quinto dan de judo). Después de entrenar en el Oyama Dojo, regresó a España por primera vez en el verano de 1966, siendo el primer español que tenía el cinturón negro en España. Sin embargo, debido a las leyes del Ministerio de Educación Física y Deportes, se le prohibió la enseñanza del karate. De nuevo, volvió a Japón, donde ha vivido durante 40 años.

Cuando los Reyes de España visitaron Japón en 1972, Mas Oyama organizó una demonstración de karate y un grupo de karatekas del Kyokushin, incluyendo Millán, realizaron una demostración de dos horas a la que sólo se le habían asignado diez minutos. Los Reyes y todo el séquito disfrutaron tanto de este arte marcial que pidieron que se prolongara; cuando finalmente se terminó, el Rey felicitó uno por uno a todos los participantes. Al día siguiente los periódicos españoles traían la noticia con fotografías en primera página. Esta demostración fue tan famosa que en otras organizaciones se puede ver la foto del Rey y Oyama, con Millán en el centro.

Hasta 2001, Millán participó como réferi o como juez en todos los campeonatos de Japón y en todos los Mundiales, nombrado como tal desde el mismísimo principio por Mas Oyama. Tras el fallecimiento del Sosai, Millán fue además consejero del Kyokushinkaikan Honbu, cargo que mantuvo hasta que Hatsuo Royama estableció el Kyokushin-kan. Esta institución, Millán comprendió, hubiera sido aprobada inmediatamente por su profesor original, Mas Oyama. Las dos hijas de Millán también han seguido sus pasos y han entrenado durante varios años en Japón bajo la diestra enseñanza del vicepresidente del Kyokushshin-kan, Tsuyoshi Hiroshige.

José Millán es Profesor Emérito de la Universidad de Kanagawa en Yokohama, Japón, siendo el único extranjero de dicha universidad que goza de este honor. Ha enseñado en esta universidad desde 1964. En 1998, el Rey Juan Carlos I de España le otorgó la Encomienda de la Orden del Mérito Civil.

 

 

 

Akio Koyama
Jefe del Honbu

Akio Koyama nació en la prefectura de Tottori, Japón, en el año 1958. A la edad de 21 años comenzó a entrenar en el Honbu del Kyokushinkaikan en Ikebukuro. Poco después se trasladó al Royama Dojo de Saitama, convirtiéndose en el primer jefe del dormitorio de los uchi deshi de Royama Kancho. Después de aprender la esencia del budo karate en el Royama Dojo, Koyama fundó la sucursal de Sanin del Kyokushinkaikan. En Diciembre de 2002, dimitió de su cargo en el Kyokushinkaikan junto con Hatsuo Royama y Tsuyoshi Hiroshige y ayudó en la creación del Kyokushin-kan.


Hiroto Okazaki
Subjefe del Honbu

Hiroto Okazaki nació en Abril de 1961 en la prefectura de Fukushima, Japón. Desde los trece años empezó practicando karate Kyokushin y al terminar sus estudios de bachillerato ingresó como uchi deshi en el Royama Dojo.
Entrenó bajo Royama desde el momento en que estuvo en la sucursal de Saitama y tras aprender la esencia del karate de Royama, fundó la sucursal del Kyokushinkaikan en Fukushima. También ha practicado karate Koryo e Iaido durante muchos años y es famoso por ser un gran experto en katas. En Diciembre de 2002, dejó el Kyokushinkaikan junto con Hatsuo Royama, Tsuyoshi Hiroshige y Akio Koyama, ayudando también a crear el Kyokushin-kan.